Alas de mariposa. ¿Un país centrado con líderes extremos?


Este fin de semana tenemos la agradable sorpresa de la visita a España de Silvia Damiano, la mayor experta en NeuroLiderazgo de habla hispana (su libro ‘Implícate’ es de lo mejor en Engagement y ‘Leadership is upside down’, el Liderazgo está patas arriba, lo más en vaguardia del tema), con Simon, director de cine. Han llegado a las 13,30 horas a Barajas y esta noche cenaremos con su socia, Gemma González. Mi gratitud a Silvia, Simon y Gemma.
He estado leyendo ‘Alas de mariposa. Las claves de la transformación personal y profesional’ de Nathalie Detry. Nathalie es VP de Barna Consulting Group y lleva más de un cuarto de siglo como consultora. Este libro es para ella “un sueño hecho realidad”. Un magnífico sueño, Nathalie. Mi gratitud por tan magnífico libro.
El texto consta de dos partes. La primera es un bello cuento sobre una mariposa, inicialmente de alas blancas, que visita siete islas: las del amanecer, el olivo, el delfín el bambú, el pez payaso, la abeja y el atardecer. En cada una de ellas recibe Energía (color rojo), Serenidad (azul), Ilusión (amarillo), Talento (color verde), Naturaleza (naranja), Organización (añil) y Deseo (violeta). Todo el arco iris. Con las siglas de los 7 sobres, puedes formar una valiosa palabra.
La segunda parte es la respuesta a 13 cuestiones: cómo potenciar el cerebro (tenemos más neuronas que estrellas hay en la Vía Láctea), mantener hábitos de vida saludable (alimentación, sueño, ejercicio físico, meditación), alimentación sana (para potenciar la serotonina, dopamina, acetilcolina, noradrenalina, GABA), mejor sueño, ejercicio (caminar, nadar, correr suave, yoga), meditación (para “arrancar las malas hiernas” y potenciar la atención), transformar las creencias limitantes en posibilitadoras (el “juego interior” que determina el juego exterior, y con él comportamientos y resultados), gestionar tus emociones (que es lo que mueve al ser humano), elevar tu inteligencia emocional interna (automotivación, autogestión, autocontrol) y externa (empatía, habilidades sociales), cambiar hábitos, gestionar las relaciones con los demás y establecer una hoja de ruta (objetivos, plan de acción). Estupendo libro, Nathalie, que combina amenidad divulgativa y rigor científico. Mi gratitud también a los amigos que lo apoyan en la contraportada: Luis Galindo, Xavier Coll, Álex Rovira y Susana Hidalgo.          
“La transformación es de por sí un proceso que la naturaleza lleva a cabo cada día, de forma natural, sin presiones ni condicionamientos”.
Ya estamos en campaña electoral (la del 26 de junio). Ayer, mi maestro en sociología José Juan Toharia publicó con Raquel Gómez el artículo ‘Ciudadanos moderados, ¿líderes extremos?’. http://politica.elpais.com/politica/2016/06/09/actualidad/1465476692_031822.html Una reflexión extremadamente interesante.
Desde los inicios de la democracia, hace ya cuatro décadas, los españoles nos hemos mantenido entre el 4’6 y el 4’9 en una escala de 0 (extrema izquierda absoluta) a 10 (extrema derecha total). Actualmente, en el 4’7 (centro ligeramente escorado a la izquierda). En los puntos 4-6 se mantiene el 59% de nuestros compatriotas. En el 0-1 y 9-10, sólo el 8% y en 2-3 + 7-8 el 29%. “Un autorretrato claramente moderado en el que los posicionamientos más radicales tienen un peso muy reducido”.
Con el multipartidismo, siempre desde la reflexión del maestro Toharia, la demanda de los españoles es por el diálogo. Unidos Podemos tiene a la mayoría de sus votantes entre 3 y 4; el PSOE y Ciudadanos cuentan con su pico en 5 (el centro), con el partido socialista escorado a la izquierda (de 2 a 4) y el naranja a la derecha (de 6 a 8); el PP, con el pico en el 6 y votantes entre 5 y 8. Los cuatro electorados están asombrosamente entremezclados.
Sin embargo, los españoles ubican a Unidos Podemos en el 2’2 (1’1 puntos más a la izquierda que sus votantes), al PSOE en el 4’7 (0’5 más a la derecha que sus votantes), a C’s en el 6’4 (un punto más a la derecha que los suyos) y al PP en un 7’9 (1’2 puntos más a la derecha que sus votantes).
Toharia concluye: “Los votantes, los datos lo indican, no están tan insalvablemente distanciados como para hacer impensable su apoyo a posibles puntos medios de encuentro y mutuas concesiones: saben de ello, pues su vida se trenza, día a día, en el mundo de lo posible, no en el de los planteamientos absolutos e irrenunciables”.
La rigidez para pactar, propia de ciertos políticos y no de sus representados, es falta de Liderazgo. Como bien sabes, liderar es marcar la pauta, hacer equipo e infundir energía positiva.
Mi gratitud a José Juan Toharia, presidente de Metroscopia, y a la analista Raquel Gómez. Nos viene bien un poco de sensatez en medio del caos.